Título: Tus Pasos de Gigante
Estrofa 1 Recuerdo tus zapatos junto a la entrada, me parecían barcos para navegar. Y tu mano firme, siempre callada, que me enseñaba el mundo sin titubear. Detrás de tu mirada seria y profunda, había un escudo que me protegía, una palabra justa que me conforta, una caricia oculta que yo sentía.
Coro Porque caminabas con pasos de gigante para abrir el rumbo que yo debo andar. Eres el maestro, mi norte elegante, el héroe sin capa que me enseñó a amar. Hoy te doy las gracias, viejo querido, por cada desvelo, por tu gran valor, porque ser tu hijo es el mayor orgullo, gracias por tu ejemplo y tu tierno amor.
Estrofa 2 Tus manos labradoras hoy tienen marcas del tiempo y el trabajo que te tocó vivir. No hacían falta lujos en nuestras arcas, pues con tu sola fuerza nos hacías sonreír. Me enseñaste el valor de la palabra dada, a levantar la frente tras un vendaval, a no tenerle miedo a la madrugada y a buscar siempre el bien sobre cualquier mal.
Coro Porque caminabas con pasos de gigante para abrir el rumbo que yo debo andar. Eres el maestro, mi norte elegante, el héroe sin capa que me enseñó a amar. Hoy te doy las gracias, viejo querido, por cada desvelo, por tu gran valor, porque ser tu hijo es el mayor orgullo, gracias por tu ejemplo y tu tierno amor.
Puente Y aunque ya los años te pesen un poco y el paso se vuelva más lento al andar, aquí está mi hombro, firme y devoto, para sostenerte si vas a cansar.
Outro (Final) Papá, mi gran roble, mi amigo sincero, tu voz es el eco que me hace crecer. Feliz día, viejo, cuánto te quiero... Hoy me toca a mí cuidarte también.
Título: El Mapa de Tu Amor
Estrofa 1 Me despertaron tus manos de seda y ese aroma a café en la mañana. Aún recuerdo tu voz en la espera, cuando el miedo asomaba a mi cama. Me enseñaste a dar el primer paso, a caerme y ponerme de pie, y si el mundo se caía en pedazos, en tus brazos yo hallaba la fe.
Coro Porque tú eres la luz de mi guía, la marea que calma mi mar. Madre santa, tu amor me bendice, eres el único hogar. Hoy te canto con el alma abierta, con las notas que dicta mi voz: Gracias por ser mi refugio, gracias por darme a Dios.
Estrofa 2 Tus arrugas hoy cuentan la historia de desvelos, de entrega y afán. Guardas cada detalle en memoria, siempre lista para darme el pan. El tiempo ha corrido de prisa, ya no soy ese niño de ayer, pero sigo buscando tu risa cada vez que me toca perder.
Coro Porque tú eres la luz de mi guía, la marea que calma mi mar. Madre santa, tu amor me bendice, eres el único hogar. Hoy te canto con el alma abierta, con las notas que dicta mi voz: Gracias por ser mi refugio, gracias por darme a Dios.
Puente Y si un día me faltan tus ojos, o tu mano me llega a faltar, miraré las estrellas del cielo y en tus rezos me voy a encontrar.
Outro (Final) Madre mía, mi eterno poema... Mi principio, mi norte, mi bien. Feliz día, pedazo de cielo, Te amo hoy... y mañana también.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario